Lo que nadie te cuenta (pero todos preguntan) sobre la operación de varices
Como cirujano vascular, paso gran parte de mi día escuchando. Y me he dado cuenta de algo importante: cuando un paciente se sienta en mi consulta, trae consigo dos cosas. Primero, sus varices; y segundo, una mochila cargada de dudas y miedos que, a veces, no se atreven a expresar en voz alta. Hoy quiero dejar el bisturí a un lado y hablarte claro. Vamos a resolver esas 5 dudas que seguramente te rondan la cabeza si estás pensando en tratarte la insuficiencia venosa.
INSUFICIENCIA VENOSA CRONICA
Dr. Jose Ignacio Chiriboga
12/22/20253 min read


1. "Doctor, si me opero... ¿me volverán a salir?"
Esta es la pregunta del millón. Detrás de ella, sé que lo que realmente te preocupa es: "¿Vale la pena pasar por esto o será tiempo y dinero perdido?".
Aquí debemos diferenciar dos conceptos clave:
Recidiva (que vuelva la misma): Con las técnicas modernas, esto es muy raro. La vena que tratamos se cierra o se elimina de forma definitiva. Esa vena no vuelve a molestar.
Progresión de la enfermedad (que salgan nuevas): Aquí está el detalle. La Insuficiencia Venosa Crónica es una condición que te acompaña (por genética, estilo de vida, etc.). Operarte es como "limpiar las malas hierbas del jardín". Quitamos las que están dañando tu salud hoy, pero si no cuidamos el terreno, pueden nacer otras nuevas en sitios diferentes con los años.
La buena noticia: Al eliminar las venas principales que fallan hoy, mejoramos drásticamente la salud de tu pierna y retrasamos la aparición de nuevos problemas.
2. "¿Es peligroso quitar una vena? ¿Por dónde pasará la sangre?"
Es muy lógico que pienses esto. Si nacimos con esas venas, será por algo, ¿no?
Déjame explicarte cómo funciona tu circulación con una analogía de tráfico. Imagina que tu pierna tiene dos tipos de carreteras:
Una autopista central (Sistema Venoso Profundo): Por donde viaja el 90-95% de la sangre.
Carreteras secundarias (Sistema Superficial): Donde suelen estar las varices (como la vena safena).
Cuando una vena se vuelve varicosa, es como una carretera secundaria llena de baches y con el tráfico en sentido contrario (reflujo). La sangre se estanca y no circula bien. Al eliminar o cerrar esa vena enferma, no estamos cortando el tráfico, lo estamos desviando hacia la autopista, que funciona perfectamente.
Tu circulación no solo no empeora, sino que mejora porque eliminamos el obstáculo que causaba la congestión.
3. "¿Quedarán cicatrices horribles?"
Sé que para muchas personas, especialmente mujeres, el dolor físico preocupa tanto como el aspecto estético. Nadie quiere cambiar unas varices por una cicatriz gigante.
La cirugía vascular ha evolucionado muchísimo.
Técnicas modernas: Hoy en día trabajamos con incisiones milimétricas (menos de 2 o 3 mm). Son tan pequeñas que a menudo no necesitan ni puntos, solo unas tiras adhesivas.
El resultado: Con el paso de los meses, esas marquitas suelen volverse imperceptibles. Nuestro objetivo es que tus piernas luzcan sanas y bonitas, no dejarte "marcas de guerra".
4. "¿Cuánto tiempo estaré en cama sin poder hacer nada?"
Existe el mito de que operar las piernas significa semanas con las piernas en alto, postrado en cama. Nada más lejos de la realidad.
De hecho, quedarse quieto es lo que no queremos.
La realidad: En la gran mayoría de mis cirugías, te pediré que camines el mismo día de la intervención.
Vuelta a la rutina: Muchos pacientes retoman su vida normal (caminar, hacer tareas ligeras, trabajar en oficina) en 2 o 3 días.
El reposo absoluto es cosa del pasado. Queremos que tu sangre circule, y para eso, ¡necesitamos que te muevas!
5. "¿Es mejor el láser o la radiofrecuencia que la cirugía 'de toda la vida'?"
Probablemente has oído hablar de métodos "menos agresivos" y te da miedo que te hagan la cirugía antigua (el famoso stripping o arrancamiento).
La respuesta corta es: Sí, las técnicas térmicas (Láser o Radiofrecuencia) son hoy el estándar de oro.
¿Por qué?
Son menos agresivas: No arrancamos la vena, la sellamos con calor desde dentro.
Menos dolor y moretones: El postoperatorio es infinitamente más amable.
Rápida recuperación: Vuelves a tu vida mucho antes.
Aunque cada caso es único y debe evaluarse individualmente, la tecnología actual nos permite solucionar el problema con una invasión mínima y un confort máximo para ti.
Un último consejo de tu cirujano
El miedo a la cirugía es normal, pero no dejes que el miedo te impida tener una vida sin dolor y sin pesadez. Las varices no son solo un problema estético, son un problema de salud con soluciones muy efectivas hoy en día.
¿Te gustaría que evaluara tu caso particular para ver cuál es la mejor técnica para ti? Estoy aquí para ayudarte a dar el siguiente paso.
