Cirugía entre la seda y el oro

Análisis vascular de la cornada de Roca Rey en Sevilla

CIRUGÍA TAURINA

Dr. José Ignacio Chiriboga Granja

4/24/20263 min read

Cirugía entre la seda y el oro: Análisis vascular de la cornada de Roca Rey en Sevilla

La tarde del 23 de abril en la Maestranza nos recordó que la épica del toreo no se escribe solo con muletazos, sino también con la fragilidad de la anatomía humana. Como cirujano vascular, pero también desde mi formación especializada en el Curso de Experto en Asistencia Médico-Quirúrgica Integral a los Heridos por Asta de Toro (Universidad de Valencia), ver la cogida de Andrés Roca Rey activa un análisis que va más allá de la superficie. Dejo de lado la cornada de Morante de la Puebla, porque aunque escalofriante no es letal.

En este post, analizaremos el parte médico del Dr. Octavio Mulet bajo el prisma de la cirugía taurina de alta especialización.

1. El escenario: Del Triángulo de Scarpa hacia el territorio del Ciático

La cornada incidió en la cara interna del muslo derecho, en el Triángulo de Scarpa. Esta es la "zona cero" de la cirugía taurina. Sin embargo, la magnitud de las trayectorias (20 cm y 15 cm) sugiere que el pitón no se quedó en la superficie vascular. Al profundizar en el muslo y atravesar los planos de los aductores, el pitón se desplazó hacia planos posteriores, amenazando la integridad del nervio ciático, cuya afectación habría supuesto un compromiso funcional gravísimo para la carrera del torero.

2. El "Milagro" de la elasticidad: Vasos desnudos pero íntegros

El parte médico indica que el pitón "contusionó y desnudó la arteria femoral y la vena safena". En nuestra formación técnica sobre el herido por asta de toro, estudiamos este fenómeno: el pitón actúa como un disector romo de alta energía.

A menudo, la elasticidad de los vasos sanguíneos permite que estos se desplacen ante la entrada de la madera del pitón. Roca Rey ha tenido la fortuna de que el pitón "limpiara" la arteria de su vaina conectiva sin romper la pared (la íntima). Sin embargo, un vaso "desnudo" es un vaso traumatizado que requiere una observación exquisita por el riesgo de trombosis tardía.

3. La Hipótesis Crítica: ¿Qué habría pasado ante una lesión vascular total?

Muchos aficionados se preguntan si la gravedad habría sido mucho mayor. La respuesta es: habríamos pasado de una cirugía de reparación muscular a una cirugía de salvamento de vida y extremidad.

Si el pitón hubiera seccionado la arteria femoral, el escenario habría sido catastrófico por tres razones:

  • Shock Hipovolémico Inmediato: El flujo de la femoral es masivo. Sin una intervención en segundos dentro de la propia enfermería de la plaza, el choque hemorrágico habría sido irreversible.

  • Isquemia Aguda: Cada minuto sin flujo hacia la parte inferior de la pierna cuenta. Habría sido necesario realizar un bypass o una sutura vascular de urgencia en un campo quirúrgico altamente contaminado (el pitón arrastra gérmenes, tela del traje de luces y pelos del animal).

  • El dilema del injerto: En un entorno "sucio" como es una cornada, poner una prótesis sintética es un riesgo enorme de infección. Como especialistas, habríamos tenido que recurrir a la vena safena del propio torero para reconstruir la arteria, complicando enormemente la cirugía y el pronóstico.

4. Hemostasia y Control de Daños

A falta de lesión en el tronco principal, el equipo del Dr. Mulet se centró en la hemostasia de las ramas colaterales. En una cornada de 35 cm totales de recorrido, el destrozo de las masas musculares genera un sangrado "en sábana" que puede ser muy difícil de controlar y que requiere una limpieza exhaustiva (desbridamiento) para evitar la temida gangrena gaseosa.

5. El postoperatorio: La vigilancia del cirujano

Desde mi perspectiva profesional, el reto ahora es doble:

  1. Protección antitrombótica: Para evitar que ese vaso "contusionado" se cierre.

  2. Recuperación funcional: La cercanía del trayecto al nervio ciático y el destrozo muscular obligarán a una rehabilitación muy precisa para recuperar la extensión y fuerza de la pierna.

Reflexión final

La medicina taurina es una especialidad de milagros técnicos realizados bajo una presión extrema. Gracias a la pericia de los cirujanos de la Maestranza, hoy hablamos de una recuperación y no de una tragedia. Como experto en esta asistencia integral, solo puedo reafirmar que en el toreo, la diferencia entre la gloria y el abismo se mide, literalmente, en milímetros de pared vascular.